La asociación Manguales inaugura su primera edición superando todas las expectativas. Una jornada inaugural marcada por setlists exclusivos, aniversarios dorados y el debut en salas estatales de mitos del underground.
El día marcado en el calendario por la militancia extrema finalmente llegó. Las puertas del recinto Atlantic Events de Barcelona se abrieron para dar comienzo a la primera e histórica jornada del Drums of War 2026. Había expectación, pero sobre todo se respiraba en el ambiente el triunfo de una resistencia musical: el sueño de la asociación Manguales – Extreme Metal Union cobraba vida entre los primeros riffs distorsionados. Y es que el mérito de esta organización es titánico; en un mercado saturado de propuestas predecibles, han sido capaces de edificar un debut basado en la pureza radical, reuniendo un elenco de culto plagado de fechas únicas en Europa, setlists históricos y bandas que, de otra forma, sería casi imposible ver en nuestros escenarios.
Desde los primeros compases de la tarde, quedó patente que el desafío logístico iba a solventarse con nota. Lejos de los habituales desajustes de los festivales noveles, la jornada inaugural del Drums of War destacó por una gestión sobresaliente de los tiempos, una fluidez organizativa ejemplar y un sonido de calidad, haciendo justicia a la crudeza sónica que se venía encima.
El público respondió en consecuencia, registrando una gran entrada desde las primeras horas pese al calor sofocante, consciente de que hitos como presenciar el XXX Aniversario de Nargaroth por primera vez en España, la exclusividad europea de Impiety o el repaso íntegro al legado de Massacra y A Canorous Quintet no eran conciertos ordinarios, sino acontecimientos históricos. Las hostilidades de este primer día nos dejaron un reguero de sudor, contracturas cervicales y actuaciones memorables que analizamos a continuación de manera individual.
Attic: Heavy metal tradicional impregnado de ocultismo
Formados en Gelsenkirchen, Attic se han posicionado como uno de los representantes más sólidos del heavy metal tradicional contemporáneo de Alemania. La formación bebe directamente de los cimientos clásicos del género para recuperar ese espíritu oscuro, teatral y ocultista que marcó sus décadas fundacionales. A través de trabajos como The Invocation o Return of the Witchfinder, la banda ha desarrollado un sonido caracterizado por riffs afilados de doble guitarra, melodías dominantes y una atmósfera cargada de ritual y misticismo, rindiendo homenaje al legado europeo clásico desde una perspectiva propia y firme.

La agrupación germana asaltó las tablas del Drums of War Festival 2026 para ofrecer un set especial concebido para invocar la vertiente más ceremonial del género. Su directo fue una demostración de intensidad, presencia escénica y soberbia ejecución técnica. La imponente interpretación vocal de su frontman, clavando agudos imposibles de clara herencia Mercyful Fate y King Diamond, estuvo arropada por una puesta en escena cuidada al detalle donde el público pese a ser un jueves a las 13:30 se entregó y coreó los temas con el grupo.

Deiphago: Caos primitivo y agresión sin filtros
Uno de los hitos históricos de la noche lo firmaron los filipinos Deiphago. Era su primera vez en España y su única actuación en un festival europeo en 2026, y la respuesta del público fue volcánica.
Originarios de Filipinas y afincados desde hace años en Costa Rica, Deiphago representan una de las expresiones más salvajes e intransigentes del black/death metal a nivel mundial. Con una reputación temible cimentada en el circuito underground internacional gracias a trabajos como Satan Alpha Omega o I, the Devil, el dúo llegó a Barcelona para firmar uno de los hitos más esperados de la noche en lo que supuso su primera actuación en España dentro del marco del Drums of War.

Su descarga fue una auténtica experiencia extrema reservada para quienes buscan la cara más feroz, oscura y despiadada del género. Fieles al espíritu indomable que cultivan desde finales de los 80, desplegaron un torbellino de violencia sonora donde el caos controlado, la velocidad extrema y una atmósfera profundamente blasfema se fundieron en un ritual devastador. Pasajes de pura demolición sónica como Neuro-Satanic Circuit, Deus Alieneus o Atrocities Absurdities convirtieron su show en una muralla de sonido violenta y sin concesiones, certificando que su propuesta no busca la accesibilidad, sino la aniquilación auditiva pura.
Massacra Legacy: Una lección magistral de death/thrash europeo
Hablar de Massacra es hacerlo de una de las formaciones pioneras más respetadas de aquellos primeros y efervescentes años del metal extremo en Francia. Formados en 1986, la banda desarrolló un estilo feroz que cristalizó en dos obras cumbres del death/thrash: Final Holocaust (1990) y Enjoy the Violence (1991), discos clásicos que compitieron al máximo nivel europeo en la época. Tras el prematuro fallecimiento de su líder Fred Duval, la andadura del grupo llegó a su fin, pero su impronta permaneció imborrable en la memoria del underground.

Décadas después, Chris Palengat, batería original de Massacra, puso en marcha Massacra Legacy con el objetivo de mantener viva la llama de la banda. Celebrar el 40º aniversario del mito francés requería un rigor milimétrico, y la formación estuvo soberbia en su fecha exclusiva en España, celebrada el jueves 27 de agosto dentro de la jornada inaugural del Drums of War. La banda desató una auténtica atmósfera bélica sobre el escenario a base de velocidad y violencia controlada. El gran triunfo de su directo fue revivir en vivo las canciones de la época dorada de la banda.

Lik: La atronadora motosierra de Estocolmo
Desde Suecia llega Lik, una de las formaciones de referencia dentro del panorama actual del death metal escandinavo. Manteniéndose absolutamente fieles a la legendaria escuela de Estocolmo, el grupo rinde culto al género en su versión más cruda y directa a través de una música caracterizada por riffs afilados, ritmos demoledores y una atmósfera oscura y putrefacta, respaldada por una producción moderna y una energía arrolladora sobre las tablas.

El zumbido característico del pedal HM-2 inundó el recinto durante la jornada del jueves 27 de agosto para celebrar un hito especial: el primer concierto de la banda en España. Formados por veteranos de la escena extrema (con pasado en agrupaciones como Bloodbath o Katatonia), los suecos demostraron por qué son una de las realidades más potentes y consolidadas del death metal old school de nuestro tiempo. Su actuación fue un cañonazo de grooves pesados y riffs densos que repasaron desde su debut Mass Funeral Evocation hasta su reciente Necro (2025). Canciones como Deceased, War Praise, Morgue Rat o Le Morte Hoome desataron la locura en la pista, confirmando que la crudeza tradicional no está reñida con un impacto sonoro nítido, aplastante y perfectamente ejecutado.

El cisma de Suecia: El rugido de Estocolmo contra la melodía de Gotemburgo
Zemial: La elegancia mística del black heleno
Pocas formaciones dentro del metal extremo han mantenido una identidad y una coherencia tan impecables como Zemial. Creado en Atenas en 1989 por Archon Vorskaath, el proyecto griego ha desarrollado un lenguaje propio a caballo entre el black, el heavy y el thrash metal, centrándose siempre en la intención, el contenido y la composición antes que en la velocidad o el exceso innecesario. Cada una de sus obras revela una estructura profundamente meditada donde las melodías que remiten al metal tradicional y el equilibrio rítmico priman sobre el ruido, convirtiendo la oscuridad en una herramienta expresiva de primer orden a través de lanzamientos tan destacados como For the Glory of UR o Nykta.

El contrapunto perfecto al caos llegó desde Grecia durante la jornada inaugural del jueves en el Drums of War Festival. La agrupación dio una auténtica cátedra sobre las tablas, priorizando la sobriedad y la profundidad atmosférica. Con un setlist old school diseñado en exclusiva para la cita, rescataron los temas más esenciales de su primera etapa, rindiendo un tributo absoluto a la época que definió el mítico sonido heleno de la vieja escuela. Pese a un problema con el sonido que hizo que comenzaran a tocar más tarde de lo habitual, pudieron dar un repaso a temas icónicos como Black Death, Eclipse, Full Moon Necrophilia o Birds of Death.

Impiety: El devastador asalto del War Metal asiático
Pioneros absolutos del war metal asiático desde principios de los años 90, Impiety es una de las formaciones más extremas, implacables y respetadas del underground internacional. Forjados en la blasfemia, el caos y la guerra total, los de Singapur han construido un legado inquebrantable a lo largo de más de tres décadas de actividad sin concesiones, convirtiéndose en un referente de culto indispensable dentro de la vertiente más salvaje y primitiva del género.

La violencia volvió a desatarse de forma colosal durante la jornada del Drums of War Festival 2026 con un acontecimiento histórico e irrepetible: la única fecha en Europa de la banda para todo el año 2026. Liderados por un implacable Shyaithan, el combo asiático hizo honor a su reputación pasando por encima del recinto como un tanque en territorio hostil. La velocidad destructiva y la precisión bélica de sus himnos convirtieron la pista en una auténtica batalla campal, arrncando con Vientos y continuando con trallazos como CFC, Bestial of Abominable, Lords of Apokalypse y cerrando con Salve The Goat que dejaron el ambiente impregnado de azufre y furia primigenia.

In the Woods…: Vanguardia, introspección y texturas progresivas
Pioneros e inclasificables, In the Woods… ocupan un lugar privilegiado en la historia del metal por haber derribado tempranamente las fronteras entre el black metal, el doom, la música progresiva y los paisajes sonoros más evocadores. Desde la publicación de su aclamado Heart of the Ages en 1995, la banda noruega ha desarrollado una trayectoria distinguida por la experimentación constante y una visión artística inquebrantable que les convirtió en una formación de culto absoluta.

Para romper con la linealidad de la jornada inaugural del jueves 27 de agosto, los escandinavos desplegaron en el Drums of War su hipnótica propuesta de vanguardia. Lejos de acomodarse en sus logros del pasado pero manteniéndose fieles a sus raíces, los verdaderos arquitectos del metal atmosférico —responsables también de obras maestras como Omnio— ofrecieron un viaje sonoro cargado de melancolía y exploración. Las transiciones entre voces limpias y desgarros extremos funcionaron a la perfección, arropadas por una instrumentación impecable que expandió los límites tradicionales del recinto. Destacó especialmente la interpretación como:

Heart of the Ages (Intro #1)
The Coward’s way
The Crimson Crown
Empty Streets
The things you shouldn’t know
Come Ye Sinners
A wonderful crisis (Intro #2)
Let Me Sing
A Misrepresentation of I

Messiah: 35 años celebrando un «Choir of Horrors» atemporal
Formados en 1984, los suizos Messiah son una de las formaciones pioneras más influyentes e históricamente indispensables del metal extremo europeo. Jugaron un papel clave en la efervescente transición entre el thrash metal primigenio y el nacimiento del death metal a finales de los años 80, alcanzando una dimensión sonora superior con la publicación de Choir of Horrors (1991). Con un enfoque oscuro, agresivo y sumamente definido, dicho trabajo se convirtió en una obra de culto del género: brutal, atmosférica y completamente única.

Los helvéticos firmaron uno de los momentos más solemnes y esperados en el escenario del Drums of War Festival 2026 al celebrar el 35º aniversario de esta joya atemporal. Reconocidos por su creatividad y un estilo poco convencional que siempre los ha mantenido fieles a su propio camino dentro del underground, demostraron una solidez insultante sobre las tablas. Los riffs pesados, las estructuras intrincadas y el aire brutal retumbaron con una fuerza demoledora, reafirmando el valor imborrable de su legado.

Nargaroth: Tres décadas de honestidad y Black Metal misántropo
Durante más de treinta años, Nargaroth ha mantenido una posición tan singular como inquebrantable dentro del black metal internacional. Guiado desde sus inicios en Alemania por la convicción artística y la coherencia personal de su fundador, Ash, el proyecto ha construido una discografía donde la intensidad visceral y la reflexión conviven con un propósito conceptual claro. Tras la aspereza y la violencia de su sonido existe una exploración deliberada de la soledad, la misantropía, el paso del tiempo y la expresión individual. Trabajos seminales como Herbstleyd o el reverenciado Black Metal ist Krieg destacan precisamente por esa mezcla implacable de honestidad, equilibrio y crudeza sin concesiones ni artificios comerciales.

El broche de oro a la jornada lo puso un acontecimiento largamente ansiado por los devotos de la escena: la primera actuación en la historia de Nargaroth en suelo español, acontecida en el escenario del Drums of War Festival 2026 en plena celebración de su XXX Aniversario. La descarga ofreció un ritual directo y devastador que convirtió el recinto en un páramo gélido a altas horas de la madrugada. Himnos imperecederos como «Herbstleyd» o la icónica «Black Metal ist Krieg» retumbaron con una rabia primitiva para cerrar por todo lo alto, dejando a la audiencia exhausta pero con la absoluta certeza de haber presenciado un hito histórico para el metal extremo en la península.

La lista de canciones elegida para la ocasión fue la siguiente:
Intro – Sirens
Steel Apocalypse
Erik, may you rape the Angels
The Day B killed M
Agony of a dying Phoenix
Sommer
Love is a Dog from Hell
Metalheart
Sepultura – Dead Embryonic Cells
I burn for You
Prometheus
Possessed by Black fucking Metal
Seven Tears





