La histórica formación madrileña ofreció una descarga única y altruista en el Centro Penitenciario Madrid V, demostrando el poder integrador de la música en vivo en una iniciativa impulsada por el medio compañero Stairway to Rock.

Fotografías: Javier Paredes.
Una iniciativa histórica para acercar el metal a la prisión
El pasado viernes 25 de septiembre de 2026, el salón de actos del Centro Penitenciario Madrid V de Soto del Real se transformó en un improvisado templo del heavy metal. La iniciativa, impulsada y organizada por los compañeros de Stairway to Rock en colaboración con la dirección del centro, nació con el objetivo de acercar la cultura y la música en directo a las personas privadas de libertad como herramienta de reinserción.
Para llevar a cabo semejante proyecto se necesitaba una banda dispuesta a embarcarse de forma pro bono y con una trayectoria indiscutible. La respuesta vino de la mano de Easy Rider, referentes del metal nacional desde finales de los noventa.
Al más puro estilo de hitos internacionales como la histórica actuación de Metallica en San Quintín, la banda madrileña no dudó en llevar su potente directo tras los muros del centro penitenciario.

Aforo completo y la respuesta del público
La expectación creada durante las semanas previas mediante la cartelería distribuida por los módulos hizo que cientos de internos acudieran a la cita a partir de las cinco de la tarde. El flujo de asistentes superó ampliamente las previsiones iniciales, obligando a ampliar el patio de butacas en un salón de actos repleto de curiosidad y ganas de heavy metal.
A pesar de las inevitables particularidades del espacio —con un estricto protocolo de seguridad que obligaba al público a permanecer sentado— y los retos acústicos de sonorizar un espacio no habituado a decibelios de tal magnitud, el trabajo técnico del guitarrista Daniel Castellanos al sonido y la labor de su management (Manuel Pérez / RK Music Talent) lograron un rendimiento sonoro impecable.
Repaso a una trayectoria de culto
Sobre el escenario, la formación integrada por Dess (voz), Javier Villanueva (guitarra), Daniel Castellanos (guitarra), José Antonio Villanueva (bajo) y José María Roldán (batería) desplegó un repertorio dinámico que combinó los cortes de su reciente trabajo Maniphesto (2025) con clásicos atemporales que repasan una carrera discográfica iniciada en 1997.
Desde Atanathos queremos felicitar de forma muy especial a los compañeros de Stairway to Rock por la valentía y el impecable trabajo de organización de este evento, así como a Easy Rider por su absoluta entrega de forma altruista. Iniciativas como esta recuerdan que el heavy metal es, por encima de todo, libertad y comunidad.

Puedes leer la crónica completa y ver el despliegue fotográfico original en la web de Stairway to Rock: https://stairwaytorock.com/easy-rider-concierto-prision-soto-del-real/






